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Un Estudio de Evaluación Educativa
Manipulativos en el Aprendizaje de las Matemáticas con Estudiantes
Hispanos Adquiriendo Inglés Académico como Segunda Lengua
Rafael Lara Alecio, Richard Parker, Claudia Aviles, Samantha
Mason Texas A&M University
Beverly J. Irby Sam Houston State University
Sumario
| El propósito de este estudio fue examinar el uso de manipulativos
de instrucción basado en tareas de matemáticas como
una forma alternativa de evaluar la metodología en el proceso
de enseñanza y aprendizaje con estudiantes Hispanos en proceso
de adquisición del inglés como segunda lengua. Cuarenta
y cinco estudiantes del nivel educativo parvulario y de los grados
segundo y tercero de educación bilingüe en los Estados
Unidos de Norteamérica participaron en este estudio. Se administraron
un total de 14 tareas basadas en el empleo de manipulativos para la
enseñanza de las matemáticas. Se volvió a examinar
cada tarea en un período de 2-3 semanas. Cada tarea se calificó
en cuatro escalas: (1) Entendimiento conceptual, (2) uso eficiente
en la estrategia a seguir, (3) precisión, y (4) fluidez. La
presente investigación estudió los temas siguientes:
(a) La confiabilidad en la re-examinación, (b) la dificultad
de la tarea y relación entre las sub-escalas, y (c) la relación
con el dominio de ambos idiomas. Se presentan posibles respuestas
a cada pregunta con la salvedad de que estos resultados provienen
de una muestra pequeña diseñada con el propósito
de una exploración. Para el propósito de generalizar,
se precisa una réplica del presente estudio con la participación
de un número significativo de participantes. |
Estudiantes Hispanos con
Bajo Rendimiento en Matemáticas
De acuerdo a investigaciones llevadas a cabo durante
los pasados diez años, los estudiantes hispanos en los Estados
Unidos se encuentran por debajo de las normas nacionales en cuanto a su
rendimiento en matemáticas y continúan fracasando (Laosa
& Henderson, 1991; Orum, 1986; Valencia, 1991). Otros investigadores
reportan que para estos estudiantes, el aprendizaje de las matemáticas
es realmente problemático (Haycock & Navarro, 1988; MacCorquodale,
1988; Policy Analysis for California Education, 1990). Este bajo rendimiento
en matemáticas se identifica en el tercer año del nivel
primario. De acuerdo a estudios psicométricos, éste es el
grado más apropiado para el uso de instrumentos formales, válidos
y confiables (Dossey, Mullis, Lindquist, & Chambers, 1988). Debido
a esta situación general, donde las normas indican este bajo rendimiento
en matemáticas, un número desproporcionado de estudiantes
hispanos son clasificados «en desventaja académica» y
se les recomienda para programas suplementarios patrocinados por el gobierno
federal (Kennedy, Birman, & Demaline, 1986). La mayoría de
los estudiantes hispanos que ingresan al sistema escolar público
son clasificados como estudiantes con dominio limitado académico
del inglés (ELDAI). De acuerdo a ciertas regulaciones federales
y estatales, estos estudiantes asisten a programas bilingües, o a
programas de inglés como segunda lengua. De acuerdo a investigaciones
realizadas, la mayoría de estos programas son percibidos como programas
con deficiencias en su efectividad (Cziko, 1992; Lam, 1992).
Sin embargo, varios estudios citan posibles explicaciones
para este bajo rendimiento en matemáticas por parte de los estudiantes
hispanos. Estas explicaciones no son mutuamente excluyentes, y más
de una es típicamente sostenida por más de un investigador.
Un argumento es que el contenido académico que se enseña
y se examina no es el apropiado. Esto, según ciertos investigadores,
se debe a que tanto la enseñanza como la evaluación del
contenido toman lugar fuera del contexto cultural del estudiante hispano.
La solución ofrecida por estos investigadores
es precisamente desarrollar competencia y confianza en estos estudiantes
usando etnomatemática (D'Ambrosio, 1987; Massey, 1989; Stigler
& Barnaces, 1988). El punto de vista de la etnomatemática se
enfoca hacia una reconstrucción del curriculum para la enseñanza
de las matemáticas a fin de alcanzar lo que se denomina «compatibilidad
cultural» (Moll & Díaz, 1987; Trueba, 1988). El término
"contextualización curricular" ha sido también
empleado para referirse a la instrucción matemática trasladada
a la cultura del hogar (Tharp, 1989). En esta reconstrucción, tanto
la experiencia como el vocabulario empleado por la familia del estudiante
son usados como base para el diseño de problemas matemáticos
en el salón de clases (Henderson & Landesman, 1992).
Una segunda explicación del bajo rendimiento en
matemáticas se basa en el hecho de que la examinación de
problemas matemáticos se presenta en forma abstracta y se sobrecarga
de habilidades verbales que incluyen la lectura, y generalmente sigue
un razonamiento lineal. Existe evidencia, según lo han reportado
varios estudios, de que nuestros estudiantes ELDAI mejoran su rendimiento
académico en matemáticas mediante el uso de material concreto
tanto en la enseñanza del contenido como en su evaluación
o examinación (García, 1991; Tharp, 1989). A través
del uso de este material de instrucción, los estudiantes pueden
crear conexiones visibles de los principios y procedimientos para el estudio
de las matemáticas en forma concreta (Bohan, 1995). Por su parte,
otros investigadores han proclamado el potencial del material concreto
en la instrucción de las matemáticas; y al mismo tiempo,
han advertido que el material de instrucción concreto ha sido con
frecuencia utilizado erróneamente (Carpenter, Fennema, Fuson, Heibert,
Human, Murray, Olivier, & Wearne, 1994).
Un tercer punto de vista es que nuestros estudiantes ELDAI carecen
de una conexión lingüística con su primera lengua_el
español_en el área de las matemáticas (Henderson
& Landesman, 1992). La falta de dominio en el idioma inglés
les obstaculiza una participación dinámica en la abstracción
superior del vocabulario empleado, así como también una
comprensión de los principios y procedimientos incluidos en el
aprendizaje de las matemáticas. Los problemas debidos a la naturaleza
del idioma empleado se convierten en un factor más en la identificación
de los elementos claves del problema y de su nivel de dificultad en su
resolución (Carpenter & Moser, 1984; Carpenter & Moser,
1983; Carpenter & Moser, 1982; Riley & Greeno, 1988; Riley &
Greeno, 1983). Recientemente, muchos educadores han comenzado a entender
que las matemáticas en sí mismas son un lenguaje discreto
(Dale & Cuevas, 1987; Orr, 1987; Pimm, 1987; Reilly, 1988). Varios
investigadores sostienen que un entendimiento completo en la resolución
de los problemas matemáticos requiere un conocimiento de la naturaleza
del lenguaje empleado para plantear tal problema, incluyendo la lógica,
la semántica y los rasgos sintácticos (Briars & Larkin,
1984; Dean & Malik, 1986; Kintsch & Greeno, 1985; Riley &
Greeno, 1988).
Un cuarto punto de vista señala que los estudiantes
hispanos con un bajo rendimiento académico en esta área,
reciben una enseñanza de poca calidad; y desgraciadamente, esta
forma de enseñanza tipifica a muchos salones de clases con un alto
índice de estudiantes hispanos. Estos programas, como se ha indicado
anteriormente, son auspiciados económicamente por el gobierno federal
y son rotulados como programas suplementarios de inglés como segunda
lengua. El objetivo fundamental de estos programas es que los estudiantes
adquieran un dominio académico del inglés, lo cual les va
a permitir funcionar académicamente en un salón de clases
regulare. Tales programas son severamente criticados debido a que la mayoría
de la instrucción que se lleva a cabo en ese ambiente se enfoca
únicamente en el desarrollo de habilidades para memorizar. Los
problemas matemáticos que se plantean, generalmente son de una
naturaleza rígida. Los estudiantes no tienen la oportunidad de
verse involucrados en la resolución de problemas que requieren
la habilidad de un desarrollo mental superior (Kennedy, Birman & Demaline,
1986; Cole & Griffin, 1987; Nunes, 1992). Por otra parte, como señalan
algunos estudios, en las escuelas a las que asisten sobre todo alumnos
de cultura anglosajona, se les involucra a los estudiantes de los cursos
de matemáticas en el desarrollo de habilidades de pensamiento superior
(Simmons, 1985). Estudios llevados a cabo con estudiantes que aprendieron
inglés como segunda lengua y a quienes se fomentó el desarrollo
de habilidades de pensamiento superior, revelan que los estudiantes participantes
obtuvieron un nivel alto de rendimiento académico (Tikunoff, 1983;
Wong Fillmore, Ammon, McLaughlin and Ammon, 1985), especialmente en aquellas
áreas escolares con grandes concentraciones de hispanos (García,
1991; García, 1988).
Grandes esfuerzos se llevan a cabo por parte de organizaciones
como el Consejo Nacional de Maestros de Matemáticas. Estos esfuerzos
parecen influenciar la enseñanza de las matemáticas. Sin
embargo, no existe evidencia que estos mismos esfuerzos tengan lugar en
los salones de clases donde acuden hispanos para adquirir la lengua académica
en inglés que les permita funcionar en el salón de clases
regular (National Council of Teachers of Mathematics, 1995).
Evaluación Alternativa en
Matemáticas
La evaluación formal de las matemáticas
ha estado bajo fuertes ataques durante casi una década debido a:
(a) El énfasis extremo que se da a las habilidades básicas,
(b) la dependencia en respuestas de opción múltiple poco
auténticas, (c) la consideración rígida de solamente
una solución planteada para cada problema, (d) el no permitir que
los estudiantes obtengan crédito parcial, (e) el calificar sólo
la respuesta final o el producto, excluyendo del proceso a la solución
planteada del problema, (f) la dificultad de incorporar problemas matemáticos
en un contexto cultural real y (g) el evaluar con límites artificiales
de tiempo y sin proveer retroalimentación intermedia (Alexander
& James, 1987; Hambleton & Swaminathan, 1985; Gentry-Norton, 1995;
LaCelle-Peterson & Rivera, 1994; Murnane & Raizen, 1988; Schmidt,
1983; Stone, 1989; Tindal & Marston, 1990; USDOE, 1992).
El movimiento contemporáneo en la enseñanza
de las matemáticas guiado hacia la resolución de problemas
en una forma más aplicada, y guiado también hacia el uso
de habilidades superiores de pensamiento y hacia múltiples estrategias
de resolución de problemas, y al uso de manipulativos, no ha sido
acompañado por evaluaciones suficientemente sólidas y compatibles.
Sin embargo, se sabe que la evaluación determina y decide la forma
en que las lecciones habrán de planearse y enseñarse. Al
mismo tiempo se decide también cuáles esfuerzos del maestro
deben de ser premiados (Salmon-Cox, 1981; Gentry-Norton, 1995; Stiggins,
Conklin, & Bridgeford, 1986).
Como han indicado muchos estudios, el trabajar con una
variedad de formatos para la examinación de las matemáticas,
tales como la examinación del proceso y los problemas de respuesta
abierta y cerrada, se encuentra todavía en el ámbito de
la exploración (Romberg, Zarinnia, & Collis, 1990). Algunos
reportes basados en formas diversas de examinación típicamente
enfatizan su uso informal, sin establecer las propiedades psicométricas
de confiabilidad entre evaluadores, la validez relativa a los criterios
empleados, ni la estabilidad de las puntuaciones a través del paso
del tiempo. En efecto, la mayoría de los formatos informales para
examinación alternativa, aún cuando poseen validez de presentación,
demuestra baja calidad psicométrica (Gullickson, 1982; Natriello,
1986; Stiggins & Bridgeford, 1985). Algunos investigadores sostienen
que únicamente con instrumentos válidos confiables, los
juicios de valor pueden reproducirse y comunicarse objetivamente a los
estudiantes, a sus padres y a otros interesados en el sistema educativo
(Bird, 1990; Linn, Baker & Dunbar, 1991).
Propósito
El propósito de este estudio fue investigar el
uso de material concreto de instrucción para la enseñanza
y examinación de las matemáticas. La justificación
en la utilización de este material concreto, llamado más
propiamente manipulativos, se basó en cuatro razones principales
sugeridas por la literatura, las cuales incluyen prácticas efectivas
para la enseñanza de las matemáticas en el salón
de clases. Las tareas basadas en el uso de manipulativos presuponen menos
habilidades de tipo verbal de parte del estudiante y permiten la representación
concreta de abstracciones y de la resolución de problemas reales,
y parecen ser éstas menos asociadas a una cultura en particular.
Reconociendo que este estudio tuvo una naturaleza exploratoria, se quisieron
examinar métodos diferentes para la calificación de las
tareas matemáticas basadas en el uso de manipulativos. También
se quiso medir la dificultad de estas tareas para los estudiantes hispanos
en proceso de adquisición del idioma inglés. Asimismo, se
tuvo interés en las cualidades psicométricas tradicionales
de confiabilidad en la re-aplicación del examen y en la validez
relacionada al criterio de evaluación. A partir de este estudio
inicial, se espera establecer guías para el diseño de exámenes
y la calificación de éstos, las cuales podrán aplicarse
en un estudio más exhaustivo que cuente con más tareas y
más estudiantes.
Preguntas Investigadas
Se propusieron las siguientes preguntas sobre las tareas
de evaluación de matemáticas con una base en el uso de manipulativos.
1. Confiabilidad en la re-examinación:
¿Muestran los estudiantes hispanos resultados similares
cuando son reexaminados dentro de un período de tres días
resolviendo tareas de matemáticas a través de manipulativos?
2. Dificultad en la tarea:
¿Qué tan difíciles son las tareas
de matemáticas basadas en el uso de manipulativos para estudiantes
hispanos que aprenden inglés como segunda lengua a nivel parvulario,
segundo y tercer año del nivel primario?
3. Relaciones entre los cuatro criterios para calificar
las tareas/pruebas.
¿Cuáles patrones de progreso se identifican
en los cuatro criterios para calificar las tareas? (1) El entendimiento
conceptual (2) las estrategias eficientes, (3) la Precisión y (4)
la fluidez intercorrelacionada.
4. Patrones de cambio en puntuaciones de exámenes
preliminares de criterio:
¿Cuáles patrones de mejoramiento se identifican
en las cuatro puntuaciones de criterios? : (1) La comprensión conceptual,
(2) las estrategias válidas y eficientes, (3) la precisión
y (4) la fluidez en un intervalo de 3 a 4 semanas.
5. Tareas de matemática con el uso de manipulativos
y estrategias generales en matemáticas
¿Cómo se compara en general el desarrollo
de las cuatro puntuaciones de criterio en las tareas basadas en el uso
de manipulativos a las habilidades matemáticas de acuerdo a la
mediación de los exámenes normalizados de aprovechamiento
en matemáticas?
Metodología
Contexto
Este estudio se llevó a cabo en una escuela primaria
localizada en un área urbana en la ciudad de Houston, TX. Esta
institución se caracteriza por un rápido incremento en población
hispana. Las estadísticas señalan que el 60% de la población
que asiste a esta escuela, es hispana. El 78% de esta población
califica para el desayuno y/o almuerzo gratis. En esta escuela se prestan
servicios para los niveles parvulario, primero, segundo y tercer grado
del nivel primario. El rendimiento de los estudiantes que asisten a esta
escuela en las áreas de matemáticas y lectura, fue en el
orden del 18%, y sujeto a las normas y exámenes obligatorios para
el estado de Texas. Unicamente el 9% de estos estudiantes demostraron
dominio satisfactorio del nivel recomendado al final del tercer grado.
Esta escuela fue el lugar donde se desarrolló
un programa patrocinado por el gobierno federal con una duración
de tres años. El programa se identificó como un programa
de transición bilingüe y se enfocó hacia el aprendizaje
de matemáticas e inglés como segunda lengua. A través
de este programa, la escuela adquirió computadoras, impresoras
y material de instrucción que incluía manipulativos para
la enseñanza de las matemáticas.
Para los maestros que participaron en el programa se
desarrollaron talleres en forma de seminario. Además, el programa
contrató personal asistente para sus maestros. Todos estos recursos
fueron adjudicados a cinco salones de clases, los cuales sirvieron como
la fuente principal en el suministro de información. El programa
empleó cuatro componentes principales: l) El aprendizaje activo,
2) los manipulativos en matemáticas, 3)la instrucción vía
computación, y 4)la participación de los padres de familia.
Como parte del componente de los manipulativos para la enseñanza
de las matemáticas, los maestros de estas cinco clases fueron entrenados
en su uso, no únicamente en lo que respecta a la enseñanza,
sino también en la creación de centros de aprendizaje enfocados
en tres sistemas: Las unidades cúbicas, el sistema Cuisennaire
y los bloques en base a diez. En los cinco salones de clases, cada centro
de aprendizaje de matemáticas dispuso de estos materiales indicados.
Los maestros en el programa tenían fluidez bilingüe en español
e inglés, al igual que sus asistentes. Se trabajó con grupos
de estudiantes pequeños y grandes. Aun cuando se enfatizó
el uso de los manipulativos diariamente, esta parte del currículo
se complementó con el programa de matemáticas empleado por
el distrito escolar en su versión en español.
Participantes
Un total de 45 estudiantes hispanos fueron seleccionados
para participar en este estudio. Estos estudiantes provinieron de cinco
niveles: dos fueron del nivel parvulario, dos de segundo grado y uno de
tercero. La selección fue estratégica_basada en el juicio
del maestro y en el nivel de funcionamiento en matemáticas demostrado
por los alumnos. Fueron seleccionados nueve estudiantes de cada clase;
dos de cada una con una puntuación alta, identificada entre los
70%-87% en su rendimiento en matemáticas; Dos de cada clase con
una puntuación media identificada entre los porcentajes 39-58 en
su rendimiento en matemática, y dos de cada clase con una puntuación
baja, identificada entre los porcentajes 12-30 en su rendimiento en matemáticas.
El grupo investigador deseaba obtener un rango de habilidades en cada
nivel de grado con el propósito de saber cómo funcionarían
para la mayoría de los estudiantes las tareas de matemáticas
a base de manipulativos. También se solicitó que cada estudiante
seleccionado fuera suficientemente comunicativo como para responder verbalmente
en español en una conversación.
Para cada estudiante, también se seleccionó
un substituto por si sucedía la deserción del titular en
el estudio. Debido a la inclusión de substitutos, el estudio finalizó
con 45 estudiantes (18 niños y 27 niñas): 26 en nivel parvulario,
10 en el segundo grado, y 9 en el tercer grado. Con base en los criterios
normalizados del distrito escolar en lo relativo a exámenes de
matemáticas, los niños y niñas fueron distribuidos
en forma equitativa de acuerdo a sus niveles de habilidades en matemáticas.
El dominio del idioma español e inglés
de los niños que participaron en este estudio había sido
evaluado en los 6 meses previos a este estudio. El instrumento psicométrico
que se administró para establecer tal competencia fue un examen
de dominio oral del idioma (The Oral Proficiency Test). De acuerdo a este
examen, cuatro estudiantes fueron identificados con un dominio deficiente
en ambos idiomas. Once estudiantes tenían un dominio limitado en
español y ningún dominio en inglés. Doce estudiantes
tenían un dominio limitado en ambos idiomas. Trece tenían
fluidez en español, pero no tenían ningún dominio
en inglés. Sólo cinco estudiantes fueron clasificados con
fluidez en español y con dominio limitado en inglés. Los
estudiantes que tenían las habilidades más fuertes en ambos
idiomas estaban en nivel parvulario. El hecho de que más de la
mitad de los estudiantes fueron clasificados con dominio limitado en su
idioma dominante, el español, puede sugerir una influencia en el
aprendizaje en todas las áreas académicas. La mitad de los
estudiantes no hablaban al menos un inglés básico, por lo
cual la instrucción en el salón de clases tuvo lugar enteramente
en español, con la enseñanza de inglés a nivel de
conversación como un área por separado. Para los 45 estudiantes,
el español era su idioma materno. Información correspondiente
a estudiantes participantes por género y nivel de rendimiento en
matemáticas que utilizaron un examen normalizado con referencia
a criterio se presenta en la Tabla 1.
Una tercera parte de los estudiantes había residido
en los Estados Unidos menos de 3 años; el resto de los estudiantes
eran provenientes de México y/o Centro América. La mayoría
de ellos no había asistido a la escuela en sus países de
origen. Los niños inmigrantes en edad de asistir a la escuela en
los grados segundo y tercero, a menudo tenían una asistencia escolar
esporádica en sus países de origen. Por lo tanto, además
de esta pérdida de potencial lingüístico, estos estudiantes
se encontraban aún bajo la influencia del proceso
Tabla 1. Estudiantes participantes: por género y nivel de rendimiento
en matemáticas basados en un examen normalizado con referencia
a criterio

de adaptación cultural a la sociedad norteamericana, y
esto incluía naturalmente su relación con la escuela.
Materiales
De un manual para el maestro y de libros de trabajo suplementarios
que acompañaban los diferentes tipos de manipulativos empleados
para la enseñanza de las matemáticas, el grupo de estudio
modificó varias tareas de aprendizaje para la utilización
de estos manipulativos con el propósito de adaptarlos a las necesidades
de los alumnos. Las actividades fueron rediseñadas para cubrir
los siguientes requisitos:
1. Las tareas debían englobar principios y conceptos
matemáticos importantes.
2. Las tareas debían ser apropiadas para niños
de poca edad, y de un nivel promedio en matemáticas para los niveles
desde parvulario hasta tercero del nivel primario.
3. Las tareas no debían haber sido directamente
enseñadas ni practicadas por los maestros con anterioridad.
4. Tanto el proceso como el producto de las tareas a
resolver debían de ser visibles y aparentemente calificables.
5. Las tareas debían parecer suficientemente desafiantes
y motivadoras para los grados designados de modo que pudieran anticiparse
múltiples etapas de práctica para cada estudiante antes
de alcanzar el dominio en las tareas.
6. Las tareas podían ser terminadas eficientemente
con un mínimo de indicaciones por parte del maestro y con relativamente
pocos manipulativos de instrucción.
El estudio comenzó con el desarrollo de 35 tareas.
Sin embargo, después de tres meses de pruebas piloto, ese número
se redujo a 14 tareas claves a examinar. A través de las pruebas
piloto se identificaron imprecisiones en la designación inicial
de tareas para cada nivel. De estas 14 tareas finales, 7 fueron más
apropiadas
para párvulos; únicamente 2 para segundo grado y
5 para tercer grado. Si se hubiera tenido la oportunidad de haber incluido
al primer grado, varias de las tareas para el nivel parvulario podrían
haber sido más apropiadas para el primer grado. Sin embargo, debido
a que la examinación final se llevó a cabo en los meses
de marzo y abril, varios de los estudiantes a nivel parvulario rindieron
académicamente en forma similar a sus compañeros del primer
grado.
Las 14 tareas se identificaron de acuerdo al nivel y
conceptos matemáticos claves y las habilidades relacionadas con
cada tarea. Las indicaciones ilustradas y los materiales para cada una
de las 14 tareas se presentan en el Apéndice 1.
Calificación de la tarea
El desempeño en la realización de las tareas
por parte de los estudiantes fue calificado de acuerdo a los cuatro criterios
descritos anteriormente: (1) El entendimiento conceptual, (2) las estrategias
válidas y eficientes, (3) la precisión y (4) la fluidez
intercorrelacionada. El desempeño en la realización de las
tareas cubrió tanto el proceso de la resolución de problemas
como la solución final. Cada criterio recibió puntuaciones
en una escala ordinal entre 1 y 5. Los primeros tres criterios usaron
la misma escala, pero el cuarto criterio requirió una escala diferente.
A continuación se detallan los cuatro criterios y sus escalas:
(a)El entendimiento conceptual, (b)el uso de estrategias válidas
y efectivas, y (c) la precisión en la finalización de la
tarea. [Escala: 1 = ninguna o casi nada; 2 = únicamente
un poco; 3 = algo o parcialmente; 4 = la mayoría, casi toda; 5
= Completamente satisfecha]; y (d) la fluidez y rapidez en la finalización
de la tarea. [Escala: 1 = muy despacio y sin fluidez; 2 = algo
despacio y sin fluidez; 3 = adecuada/rapidez y fluidez promedio; 4 = buena
rapidez y fluidez. 5 = muy buena/rapidez y fluidez excelentes.]
Debido al múltiple criterio de calificación,
a todos los estudiantes se les pidió que intentaran terminar la
tarea completamente. Por esta razón, si los estudiantes no continuaban
con la tarea, se les daban sugerencias mínimas en forma de preguntas_con
el propósito de ayudarles a enfocarse en los rasgos relevantes
de la tarea. Tales sugerencias por parte del examinador fueron registradas
en la hoja de calificaciones y sirvieron para regular la calificación
final.
Procedimiento
Durante 90 días, dos estudiantes de maestría
de un programa bilingüe pilotearon las tareas matemáticas
con el uso de manipulativos. Este plan piloto incluyó 15 estudiantes
hispanos que asistían a un programa bilingüe en una escuela
diferente adonde este estudio se llevó a cabo. Este grupo piloto
tuvo las mismas características del grupo principal en su estructura,
la cual consistía en números similares de estudiantes de
acuerdo al nivel de rendimiento (alto, mediano y bajo), tal como fueron
nominados por sus maestros. Durante esta fase piloto se mejoraron las
instrucciones, la estructura de las tareas a examinarse y los procedimientos
en la calificación. También durante esta fase piloto, y
con 15 estudiantes, se determinaron los coeficientes de confiabilidad
entre las tareas y sus elementos en un período de tres días
usando las versiones finales de las tareas y las hojas de registro de
las examinaciones. Para establecer la re-examinación de las tareas,
se examinó a cada estudiante dos veces con cuatro tareas diferentes.
Estas tareas fueron seleccionadas con la ayuda del maestro y tomando en
cuenta que fuesen tareas suficientemente retadoras para los estudiantes.
Siguiendo la evaluación de la prueba piloto y
sus revisiones, las tareas a evaluarse fueron presentadas a un grupo seleccionado
de 45 participantes. Todas las instrucciones fueron en español.
Tres de las cuatro tareas fueron escogidas para cada estudiante, dependiendo
de la rapidez con que estos estudiantes eran capaces de trabajar. Tres
de las cuatro tareas fueron presentadas a cada estudiante individualmente
dentro de una sesión regular (50 minutos). La administración
de cada tarea requirió aproximadamente de 3 a 5 minutos. Después
de un lapso de dos a tres semanas, versiones equivalentes de las mismas
tareas fueron administradas de nueva cuenta a todos los estudiantes.
Resultados
Re-examinación de la confiabilidad.
La re-examinación de la confiabilidad de las pruebas
fue establecida durante la fase piloto. En esta fase participaron 15 estudiantes
hispanos. Las expectativas de las medidas psicométricas fueron
diferentes para estas tareas con el uso de manipulativos, de las que hubieran
sido empleadas en un examen normalizado. El grado de precisión
en estas tareas de matemáticas con el uso de manipulativos fue
"dinámico", como lo evidencia la situación en
que, por ejemplo, los examinadores proveyeron sugerencias a los estudiantes
y en donde los estudiantes podrían haberse esperado para reforzar
sus conocimientos en el período de examinación. Este fenómeno
de aprendizaje puede ocurrir aun cuando el estudiante no haya recibido
retroalimentación y/o a partir de la corrección de su respuesta
final. De hecho, una ventaja en este tipo de evaluación dinámica
es la habilidad del estudiante de aprender mientras se le examina (Lidz,
1987). Dado que nuestros estudiantes pueden aprender en formas distintas
a las sugerencias del examinador, se esperó obtener puntuaciones
bajas en la confiabilidad reexaminada.
Los coeficientes de confiabilidad obtenidos de un rango
ordenado simple (coeficiente de contingencia), fueron moderadamente fuertes
(.69 - .77). Sin embargo, cuando éstos fueron corregidos con base
en irregularidades en la escala (Cramer's V), los coeficientes de confiabilidad
fueron bajos (.48 - .71). Finalmente, cuando el nivel de acuerdo fue corregido
en forma conservadora empleando la fórmula de Cohen Kappa (Cohen,
1960), el resultado de los coeficientes varió. Esta variación
fue de fuerte a débil (.74 - .32). Los valores del coeficiente
de Kappa oscilaron entre el .40 y el .75, lo que representa una situación
de acuerdo entre muy buena y buena (Fleiss, 1981).
Dificultad de la tarea
La segunda interrogante de la investigación versó
sobre el grado de dificultad de las tareas de matemáticas con el
uso manipulativos para los alumnos que participaron en esta investigación.
La literatura investigada no ofrece tal información básica,
aunque el uso de manipulativos en matemáticas es comúnmente
recomendado. En este caso se examinó la dificultad de la tarea
en forma separada para la primera y la segunda examinación por
un período de 3-4 semanas. Aquí, nuestro índice de
dificultad en la tarea fue un simple promedio de los cuatro criterios
empleados (el entendimiento conceptual; El uso de estrategias efectivas;
La precisión en la terminación de la tarea; y la fluidez
y rapidez en la tarea finalizada). Los resultados se presentan en la Tabla
1.
Las tareas con el uso de manipulativos proveyeron desafíos
para los estudiantes. Para la primera examinación, el nivel de
dificultad en general fue similar para los tres grados examinados. Las
examinaciones de acuerdo al nivel estuvieron más cerca de una puntuación
de 3 (algunos, parcialmente) que a una de 4 (la mayoría, principalmente).
El nivel parvulario reportó un promedio de 3.04. El segundo grado
reportó 3.30, y el tercer grado un promedio de 3.25. Durante la
segunda evaluación, los estudiantes encontraron las tareas algo
menos difíciles: nivel parvulario = 3.37, segundo grado = 3.73,
y tercer grado = 3.62.
De las 14 tareas, el promedio de rendimiento académico
de parte de los estudiantes mejoró en doce de ellas y se deterioró
en dos. De las 12 tareas en que se mejoró el rendimiento, el progreso
en las habilidades académicas fue estadísticamente significativo
únicamente para seis de estas 14 tareas. El rango de efecto de
estos incrementos fue desde menor (una tercera parte de desviación
normalizada), a mayor (cerca de una desviación normalizada completa).
De acuerdo a estudios realizados a este respecto, un efecto de tamaño
entre .40 a .50, o mayor, se considera suficientemente grande y prácticamente
significativo para medir el rendimiento escolar (Hedges, & Olkin,1985;
Wolf, 1986). Significativamente, las tareas mejoradas no pertenecieron
a un mismo grado. Las dos tareas en las cuales se deterioró el
rendimiento fueron las pertenecientes al nivel parvulario y al tercer
grado. El progreso de las tareas no pudo predecirse a partir del nivel
inicial de desarrollo.
Relación entre las Cuatro Puntuaciones de la Sub-Examinación
Para calificar ambos, la respuesta del estudiante o el
producto y el proceso en la resolución del problema que usó
el estudiante, se necesitó más de una escala. Aunque las
escalas de calificaciones múltiples se recomiendan comúnmente,
la literatura publicada sobre evaluación alternativa no describe
exactamente la relación entre sus partes, es decir, entre sus escalas
separadas.
Se examinaron las intercorrelaciones entre las puntuaciones
de rendimiento de los cuatro criterios: El entendimiento conceptual, el
uso de estrategias efectivas, la precisión en la terminación
de la tarea y la fluidez y rapidez en la tarea finalizada. Antes de analizar
la información recopilada, todos las puntuaciones dentro de las
Figura 1. Agrupación arborizada para la interrelación
de cuatro puntuaciones en las tareas para el nivel parvulario, el segundo
y el intercer grado de primaria.
Componentes de las intercorrelaciones a nivel parvulario
26 Estudiantes 7 Tareas
Componentes de las intercorrelaciones a nivel de segundo
grado
10 Estudiantes 2 Tareas
Componentes de las intercorrelaciones a nivel de tercer
grado
9 Estudiantes 5 Tareas
*Nota: Los numerales en la agrupación arborizada
son coeficientes de correlación basados en la formula de Pearson.
*Entendimiento Conceptual = el entendimiento conceptual;
la precisión = precisión en la finalización de la
tarea; la fluidez= la fluidez y la rapidez en la terminación de
la tarea; Estrategias eficientes= el uso de estrategias válidas
y efectivas.
tareas fueron normalizadas. Esto se hizo con el propósito de controlar
las diferencias en el grado de dificultad de las tareas. Los análisis
jerárquicos por agrupación de intercorrelación de
matrices se llevaron a cabo para todas las tareas en conjunto, así
como para cada una de ellas. Estas agrupaciones que se muestran en la
Figura 1, presentaron resultados similares para tareas diferentes dentro
de un mismo grado, aunque también patrones bastante diferentes
de agrupación de un grado a otro.
A nivel parvulario, las puntuaciones en los cuatro criterios
estuvieron todas fuertemente intercorrelacionadas. Las dos agrupaciones
más coherentes fueron: (a) Fluidez + estrategias eficiente, y (b)
entendimiento conceptual + precisión en el desarrollo de la tarea.
En el ámbito de segundo grado, las cuatro habilidades fueron desde
moderada hasta fuertemente intercorrelacionadas. Las agrupaciones de puntuaciones
para el segundo grado fueron diferentes de las del nivel parvulario. Para
el segundo grado, fluidez + precisión formaron el grupo más
coherente, el cual fue seguido por entendimiento conceptual + estrategias
eficientes. A nivel del tercer grado, únicamente una agrupación
fue identificada como muy unida (r = .96). Esta agrupación
fue identificada como fluidez + precisión. Los otros dos criterios
fueron únicamente moderadamente correlacionados. En general, parece
haber una gran diferenciación en los componentes de las habilidades
cuando estas últimas transcurren a través de los primeros
niveles. Por ejemplo, la relación entre fluidez y precisión
se hace más acentuada. En otras palabras, los estudiantes que resolvieron
las tareas rápidamente y con fluidez, fueron también más
capaces de obtener la respuesta correcta.
Patrones de cambio en puntuaciones de criterios de sub-examinación
Se examinó con anterioridad el mejoramiento en
general de puntuaciones promedio de la primera a la segunda examinación.
La siguiente pregunta examinó patrones de mejoramiento entre las
cuatro puntuaciones de criterio de sub-examinaciones. Los investigadores
se preguntaron si los índices de las cuatro puntuaciones de criterio
de sub-examinaciones cambian juntos, o si el mejoramiento en un criterio
tiende a influenciar a los otros. Los patrones de puntuaciones a los tres
niveles o grados tuvieron similitudes y diferencias. En todos los niveles,
los estudiantes obtuvieron mayores puntuaciones en el renglón de
entendimiento conceptual. En el nivel parvulario, la fluidez fue también
calificada como alta y las estrategias eficientes como la más baja.
En el segundo nivel, las estrategias válidas y eficientes, la precisión
y la fluidez fueron calificadas en forma similar. En el tercer grado,
las estrategias eficientes fueron calificadas como las segundas más
altas seguidas por precisión y fluidez.
Los patrones de mejoramiento de la primera a la segunda
examinación parecen relativamente consistentes a lo largo de las
habilidades y los niveles escolares. Una excepción menor fue el
promedio relativamente mayor en precisión y fluidez por parte de
los estudiantes del tercer grado. Sin embargo, estos incrementos en los
promedios deben interpretarse a la luz de las distribuciones de puntuaciones
dispersas más que a la de un grado más alto (error normalizado
del promedio).
Desarrollo en las sub-escalas de las habilidades generales en matemáticas
Para un nuevo instrumento de evaluación, al demostrar
confiabilidad relacionada a los criterios, ésta debe relacionarse
bien con medidas de una naturaleza similar. Sin embargo, cuando el objetivo
y los exámenes de criterio requieren substancialmente diferentes
tipos de desarrollo, generalmente se obtienen coeficientes más
pequeños de validez. Para relacionar los niveles generales en matemáticas
con puntuaciones de tareas basadas en el uso de manipulativos, primero
se normalizaron las puntuaciones dentro de cada grado para controlar diferencias
entre grados así como la dificultad en las tareas. Más tarde,
todos los grados se combinaron para el análisis. Se condujo un
análisis factorial mixto de medidas repetidas (ANOVA) con los criterios
de puntuación como las medidas repetidas (con cuatro niveles) y
el nivel general de habilidad en matemáticas como la variable general
de agrupación con tres niveles (alto = 15; medio = 16; bajo = 14).
Los resultados del ANOVA produjeron un gran efecto principal
para el nivel general de habilidad en matemáticas: [F(2
df) = 6.209, (p = .0043]. Sin embargo, el efecto principal para
el tipo de puntuación de criterios no fue significante: [F(3
df) < 1, (p = .99)]. No se encontró interacción
significativa entre estas dos variables: [F(6 df) = .294, (p
= .93)].
También se demostró que las puntuaciones
de las sub-examinaciones con el uso de manipulativos separaron nítidamente
el nivel bajo de habilidades en matemáticas de los niveles medio
y alto. Resultó así mismo interesante que los estudiantes
en el nivel medio de habilidades fueron los mejores en la utilización
de estrategias eficientes, aunque un análisis post-hoc probó
que esta diferencia entre los grupos medio y alto fue demasiado pequeña
para ser considerada estadísticamente significativa. Así
mismo, se demostró a cada grado un desarrollo relativamente constante
a través de los cuatro índices de criterios de sub-examinaciones,
especialmente para los estudiantes en el grupo de bajo aprovechamiento.
Discusión
Como se ha indicado anteriormente, esta investigación
fue un estudio exploratorio del empleo de evaluación basada en
el uso de manipulativos en 45 estudiantes en proceso de adquisición
del inglés como segunda lengua y en los niveles parvulario, segundo
y tercero de nivel primario. De acuerdo a la literatura publicada, los
manipulativos ofrecen varios beneficios potenciales: (a) los conceptos
abstractos pueden ser demostrados en términos concretos; (b) las
modalidades múltiples, incluyendo táctil y cinestética,
son aplicadas en la resolución de problemas; (c) el proceso incluye
la resolución de problemas así como la respuesta final que
puede registrarse y (d) los estudiantes sin un sólido dominio en
el idioma tienen una oportunidad mejor para triunfar. A pesar de estos
beneficios, existe poca evidencia empírica en el uso de manipulativos
con estudiantes hispanos que tienen un dominio limitado en inglés.
En este estudio se tuvo especial interés en la conducta psicométrica
de estas tareas basadas en el uso de manipulativos, su confiabilidad y
validez, y en cómo rindieron académicamente los estudiantes
hispanos. Aun cuando la muestra de estudiantes que participó en
este estudio fue reducida, ésta fue estratégicamente seleccionada
para permitir varios análisis reveladores.
El diseño de las tablas de registro apropiadas
demandó considerables evaluaciones piloto. De 35 tareas iniciales,
sólo 14 fueron empleadas. Por consiguiente, la conversión
de una tarea apta para ser enseñada a una tarea examinable no fue
automática, como muchos podrían esperar. Después
de un largo y minucioso análisis, varias tareas iniciales parecieron
ser superficiales porque, por ejemplo, no reflejaban o conceptos matemáticos
importantes y relevantes o procesos valiosos para su examinación
y evaluación.
Una confiablidad moderadamente fuerte de la re-examinación
se obtuvo en 12 de estas tareas sobre un período de re-examinación
de 3 días, aun cuando a nivel parvulario se obtuvo un nivel de
confiabialidad ligeramente más bajo que para niños de segundo
y tercer grado. Estos coeficientes de confiabilidad obtenidos fueron mucho
mejores de lo que el equipo de investigación había anticipado;
esto se debió a que los examinadores proveyeron diferentes niveles
y tipos de sugerencias para que los estudiantes examinandos pudieran finalizar
las tareas. Tal vez el gran dilema en la calificación continúa
siendo el tratamiento confiable de sugerencias idiosincrásicas,
las cuales deben ocurrir en este tipo de examinación y evaluación
dinámicas.
Las tareas de matemáticas basadas en el uso de
manipulativos demostraron ser un reto para los estudiantes hispanos con
un dominio limitado en el idioma inglés, a pesar del hecho de que
ellos habían practicado con el uso de manipulativos en el salón
de clases y habían tenido continuo acceso a éstos. Los estudiantes
mejoraron significativamente en seis de las 14 tareas presentadas en un
período de re-examinación de 2 a 3 semanas sin objetivo
alguno de instrucción. Este progreso pudo haberse debido posiblemente
a las sugerencias ocasionalmente recibidas durante la primera examinación
o a un descubrimiento iniciado por el propio estudiante en el salón
de clases.
El interrogante de esta investigación acerca de
la interrelación entre los cuatro criterios de puntuación
pareció favorecer el desarrollo de una hipótesis. En tercer
grado, las habilidades cambiaron de "muy interrelacionadas"
a "altamente diferenciadas." En efecto, la combinación
de fluidez y precisión se transformó en "más
relacionada" y casi se acercó a la unidad (r = .96)
para tercer grado. Estos resultados previenen contra el pronunciamiento
a través de los grados acerca de cómo reaccionan los estudiantes
al usar manipulativos en matemáticas. Para tercer grado, la fluidez
implicó precisión a tal punto que las puntuaciones separadas
fueron ampliamente redundantes. Sin embargo, a nivel parvulario, la variable
fluidez implicó precisión con menos probabilidad. Por consiguiente,
se sugiere que las tareas de matemáticas con el uso de manipulativos
pueden funcionar distintamente en diferentes estados de desarrollo; y
una investigación futura deberá ser sensible a esta probabilidad.
El equipo investigador también estuvo interesado
en cómo cambiaban las sub-habilidades, juntas o separadas, cuando
una sub-habilidad influía en la otra.
Dos períodos de examinación no proveyeron una oportunidad
ideal para definir el cambio a través del tiempo; sin embargo,
se pudieron establecer algunas conclusiones generales. Si las habilidades
cambiaban en forma no uniforme, tal vez una sub-habilidad puede servir
como un indicio de aprendizaje diagnósticamente utilizable a posteriori.
Una adquisición ordenada de sub-habilidades podría también
proveer sugerencias para una secuencia instruccional o cambio de enfoque.
Sin embargo, los resultados obtenidos no apoyaron esta hipótesis.
Los cambios de la primera a la segunda evaluación fueron relativamente
uniformes a través de las cuatro sub-puntuaciones de criterio.
Solamente alguna diferenciación apareció en el tercer grado,
donde se obtuvo mayor fluidez y precisión en comparación
a estrategias eficientes y entendimiento conceptual. Este fenómeno
puede describirse como una rápida solución a la que los
estudiantes llegaron sin mostrar en forma concomitante mayor entendimiento.
En ese caso, los estudiantes podrían estar tratando a los manipulativos
como herramientas artificiales más que como conceptualmente significativas,
como se había planeado.
Acerca de la pregunta de validez con referencia al criterio
de las tareas de matemáticas basadas en el uso de manipulativos,
la evidencia la apoyó en mediana medida. La medida de criterios
fue una evaluación de habilidades matemáticas tradicionalmente
amplia, principalmente de opción múltiple, que había
sido normada por el distrito escolar. Sin embargo, las tareas basadas
en el uso de manipulativos no fueron capaces de diferenciar entre medianos
(39-58) y altos (70-87) porcentajes, a pesar de haber encontrado esta
clara diferenciación en la literatura. Esto puede sugerir que las
tareas basadas en el uso de manipulativos son más sensitivas a
las habilidades de los estudiantes de bajo rendimiento y que pueden ser
así mismo mejor empleadas con estos estudiantes.
Siendo el presente estudio una investigación inicial
en el comportamiento de tareas de matemáticas basadas en el uso
de manipulativos, se encontraron más preguntas que posibles respuestas
aun en el caso de resultados definitivos. El número de estudiantes
en este estudio (N) fue demasiado limitado para originar resultados confiables
y válidos. Sin embargo, algunas suposiciones comunes no fueron
confirmadas por este estudio; (a) las tareas no fueron totalmente validadas
(por una medida externa) para los estudiantes de aprovechamiento alto
y mediano; (b) las sub-habilidades de criterios de entendimiento conceptual_el
uso eficiente de estrategias, la precisión y la fluidez parecieron
mejorar todas al unísono, en vez de en una secuencia lógica;
(c) estas mismas sub-habilidades de criterios no covariaron de la misma
manera a través de los tres grados. Por ejemplo, la escala de fluidez
podía haber medido algo muy diferente en el tercer grado que en
el nivel parvulario.
Dado que el grupo investigador fue capaz de obtener un
índice moderado de confiabilidad entre examinadores para la calificación
de tareas basadas en el uso de manipulativos, y que también se
pudieron administrar estas tareas a la muestra de estudiantes hispanos
en proceso de adquisición del idioma inglés, se indica que
este tipo de tareas es apropiado para estudios experimentales. El equipo
investigador duda de los resultados caprichosos a partir de muestras pequeñas,
y busca y recomienda un estudio de réplica con una muestra más
amplia. Como estudio exploratorio, este estudio ha cumplido su propósito
poniendo al descubierto algunas cuestiones con implicaciones dentro del
salón de clase. Sin embargo el discutir las implicaciones en detalle
sería sobrevaluar, a este punto, los resultados de nuestro estudio
ya que primeramente se precisa replicarlo.
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